Sí, mi etapa en Málaga llego a su fin antes de lo previsto, tras recibir el jueves 31 de Marzo la carta de despido de la empresa por la que estaba contratado (OJO! no era la empresa para la que estaba trabajando).
La carta no me pillo de sopresa porque varios meses antes ya habían despedido a un compañero (había un run-run en la oficina) y varios días antes supe lo que iba a pasar. Días de bastante incertidumbre en la oficina pero hasta unos minutos antes de recibir la comunicación oficial estuve trabajando como un buen profesional y terminé de cerrar las dos o tres tareas pendientes más urgentes.
He preferido esperar unos días y no escribir nada ‘en caliente’.

